¿Cómo eliminar el óxido? 10 soluciones super eficaces

El óxido se forma en el hierro y en todos los metales ferrosos debido a un proceso de corrosión que se produce siempre que el metal entra en contacto con el agua, o individualmente con las moléculas que lo componen: el oxígeno y el dióxido de carbono.

Más allá de una cuestión estética, el óxido es peligroso porque con el tiempo debilita el hierro y otros metales, haciéndolos potencialmente peligrosos.

Veamos cómo quitar el óxido, empezando por los métodos más fáciles y naturales que se pueden seguir.

¡Empieza con lo que tienes en casa!

Si te preguntas cómo quitar el óxido del hierro de tu puerta, o de los pantalones vaqueros que usabas para trabajar en el jardín, debes saber que puedes conseguir resultados casi perfectos incluso sin recurrir a compras ad hoc.

Hay algunos productos, que seguro que tienes en casa, que son perfectos para ello:

  • El vinagre de vino blanco es el mejor detergente natural de todos, bien conocido por quienes se ocupan de las tareas del hogar; sirve para limpiar, eliminar los malos olores, desinfectar superficies y tejidos… ¡y para quitar el óxido del hierro, por supuesto!

¿Cómo quitar el óxido con vinagre? Basta con poner en remojo los objetos a limpiar durante toda la noche, enjuagarlos y secarlos bien una vez limpios.

Si los objetos son demasiado grandes para ponerlos en remojo, como una verja o el marco de una ventana, se puede utilizar vinagre empapando un paño y dejándolo sobre la zona a tratar durante unas horas.Este es, junto con el siguiente método, el modo ideal de disolver el óxido que puede aparecer en la cocina, por ejemplo en el exterior del frigorífico.

  • Coca cola: el óxido puede eliminarse con coca cola, aprovechando el fuerte carácter corrosivo de este producto: basta con sumergir los objetos a limpiar en la bebida durante media hora, y lavarlos y secarlos bien al final del proceso.

Desventajas:

  • Sal y limón (o lima): un método curioso, éste, pero extremadamente efectivo: esparcir la sal sobre la superficie oxidada, intentando cubrirla completamente en la medida de lo posible.

Una vez cubierta la superficie con sal, exprime zumo de limón, o de lima, sin limitación, sobre la superficie.La solución debe dejarse actuar durante unas tres horas, después de las cuales puedes retirar los residuos utilizando la piel de la fruta exprimida o una pajita metálica… ¡el resultado será sorprendente!

  • Bicarbonato de sodio, imposible no tenerlo en casa para los que prefieren los métodos de limpieza naturales y ecológicos. La pasta formada con bicarbonato de sodio y un poco de agua es adecuada para la limpieza de diversas superficies, especialmente las metálicas, y también es un excelente remedio para eliminar el óxido.

La pasta de bicarbonato debe dejarse actuar durante unas horas, y retirarse con un cepillo de dientes, preferiblemente metálico.Es importante aclarar bien las superficies tratadas con bicarbonato.

Estos son los ingredientes más baratos y cómodos de encontrar en casa que también funcionan como removedores de óxido.Veamos cómo eliminar el óxido con otros métodos naturales.

Patatas, cebollas y grasa de codo

Otros objetos que todo el mundo tiene en casa y que resultan ser excelentes remedios contra el óxido son especialmente curiosos.Veamos en detalle cómo eliminar el óxido utilizando alimentos y objetos que nunca pensamos que podríamos utilizar de esta manera.

  • Las patatas, sobre todo si se utilizan en combinación con líquido lavavajillas, eliminan el óxido. ¿Cómo? Basta con cortar una patata por la mitad y rociar la parte interior expuesta con líquido lavavajillas sin diluir: basta con colocar la patata sazonada sobre el metal y dejarla durante un par de horas.

Desventajas:

  • Cebolla y azúcar: especialmente útil para restaurar el acero, cuando está afectado por el óxido, media cebolla espolvoreada con azúcar es una excelente alternativa.¿Cómo se utiliza? Como una esponja, frotándola sobre la superficie oxidada.

Desventajas:

  • El papel de aluminio que se utiliza para envasar los alimentos es igualmente útil: córtelo en trozos y empápelos en agua. El papel empapado de este modo debe frotarse directamente sobre los objetos a tratar: los resultados son extremadamente rápidos y satisfactorios.

Si alguna vez ha visto a un herrero, a un carpintero o a un artesano quitando el óxido de sus herramientas o de las superficies de trabajo, probablemente lo haya visto haciéndolo mecánicamente. El frotamiento mecánico es sin duda uno de los métodos más eficaces para eliminar el óxido de forma permanente, por muy laborioso que resulte a veces.

Un destornillador, un estropajo de lana metálica y una hoja de papel de lija son ideales para eliminar el óxido, pero sin duda no son adecuados para tratar superficies especialmente grandes. En esos casos, se puede utilizar una lijadora eléctrica, una amoladora o un chorro de arena.

¿Cómo eliminar el óxido de la ropa?

Una de las circunstancias más molestas es cuando nos damos cuenta de que nuestra ropa ha entrado en contacto con el óxido y se ha manchado irremediablemente.

Pues bien, existen soluciones de bajo impacto ambiental incluso para situaciones como ésta: por ejemplo, el zumo de limón puede utilizarse para eliminar el óxido de la ropa y los tejidos, basta con poner el zumo, ligeramente diluido en agua, sobre las manchas a tratar y -con cuidado de no dejar que se seque- proceder al lavado habitual, a mano o en la lavadora.

Algunas personas sugieren añadir un poco de sal fina para frotar sobre la mancha antes de aplicar el zumo de limón.

Es, el basado en la sal y el limón, el mejor método para eliminar el óxido de la ropa y los tejidos de algodón.Si se trata de un tejido bonito y pesado, se puede dejar la mezcla durante 24 horas y luego volver a procesar, en frío, con más limón recién exprimido.

Todos los tejidos tratados de este modo deben lavarse con regularidad, preferiblemente a temperaturas superiores a 60°.

Si, por el contrario, se trata de tejidos de cuero, por ejemplo la funda de un sofá que desgraciadamente ha entrado en contacto con el óxido, es aconsejable utilizar la solución de pasta de bicarbonato, que no funciona bien en el algodón pero ofrece excelentes resultados en tejidos más suaves como el cuero y las sedas.

¿Y qué pasa con las herramientas de trabajo? ¡Apuesta por métodos agresivos!

Si el óxido ha atacado a las herramientas de trabajo, puedes pensar en utilizar métodos un poco más agresivos para deshacerte de él y restaurar la funcionalidad de los destornilladores y las herramientas dañadas.

  • El gasóleo, por ejemplo, es estupendo para eliminar manchas y depósitos en el hierro oxidado. Basta con sumergir las herramientas en un recipiente lleno de combustible y dejarlas en remojo durante al menos un día.

Si quedan restos de óxido, pueden eliminarse fácilmente con un estropajo de acero.Es importante secarlas bien con un paño después de limpiar las herramientas de este modo.

  • Los convertidores de óxido, como Ferox, son resinas sintéticas disponibles en el mercado que transforman el óxido en un compuesto negro estable mediante una reacción química.

Son muy útiles si se quiere pintar una superficie o herramienta cubierta de óxido. Una vez aplicado el convertidor y estabilizada la superficie, se puede pintar sobre el esmalte o barniz sin temor a que el óxido despegue la pintura del metal.

  • Fuego: la idea de eliminar el óxido con fuego puede parecer un poco extrema, sin embargo funciona y se conoce desde tiempos inmemoriales.Evidentemente es un método que aplicaríamos a objetos de poco valor, y sobre todo que limitaríamos a objetos que no tengan partes de plástico u otros materiales que puedan prender o fundirse.

Necesitarás una llama viva, como la de una estufa. Con unas pinzas, acerque el objeto oxidado a la llama y déjelo calentar hasta que se vuelva rojo.

También hay productos que combinan la conversión del óxido y el esmaltado del metal, y el ácido oxálico también se conoce tradicionalmente como un excipiente adecuado para eliminar el óxido. Hoy en día, sin embargo, existen métodos mucho menos agresivos, al menos desde el punto de vista ecológico, que pueden conseguir resultados similares.

Cada uno a su aire

La principal causa de la formación de óxido en el hierro es la humedad: por ello es absolutamente recomendable mantener siempre las herramientas metálicas en un lugar seco y, a ser posible, protegidas de la humedad.

Si el óxido ataca entonces a los materiales ferrosos que se encuentran en el exterior, o llega a atacar nuestra ropa por contacto, hemos visto que eliminarlo no es difícil y no implica necesariamente grandes gastos ni el uso de productos químicos peligrosos.

Entre los muchos métodos ilustrados para eliminar el óxido, le corresponderá a usted elegir el más adecuado: dependerá sin duda del estado y del uso del objeto oxidado, de su tamaño y de otras características estructurales.

Si, por ejemplo, se trata de un objeto de hierro especialmente antiguo y delicado, ¡el método del fuego será el último que se nos ocurra! Y la coca cola no será ideal para la restauración de una gran puerta exterior. Como siempre, un poco de sentido común será suficiente para obtener el mejor resultado con el menor impacto.

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