¿Cómo limpiar el horno incrustado durante años? 3 métodos naturales para limpiarlo sin esfuerzo

Tal vez sea porque es incómodo, tal vez sea porque siempre hay algo que fregar, tal vez sea porque lo usamos todos los días descuidando el mantenimiento ordinario y creando monstruos difíciles de vencer.

Algunos de los mejores hornos empotrados del mercado son pirolíticos, lo que facilita mucho todo el proceso de limpieza. ¿Y si tu horno no tiene esta función?

Sin embargo, hay métodos que, aprovechando el calor que produce el horno eléctrico, nos permiten limpiarlo eficazmente sin ningún esfuerzo, y sin utilizar productos químicos.

Así que vamos a ver cómo limpiar el horno de forma natural y sin esfuerzo.

1. Bicarbonato de sodio y sal

Es imposible no empezar con el detergente natural más famoso que se utiliza para limpiar e higienizar todas las superficies del hogar: el bicarbonato de sodio, un aliado precioso, barato, ecológico e insustituible para la limpieza de primavera.

Mezclado con sal gruesa, el bicarbonato de sodio produce un excelente compuesto higienizante, que se puede extender con un paño húmedo en las paredes del aparato, sin frotar. Encendiendo el horno a 35/40 °, se potenciará la acción limpiadora y desincrustante del bicarbonato de sodio: bastará con esperar alrededor de una hora y repasar cómodamente con el mismo paño, enjuagándolo a cada paso.

Este es absolutamente el método más eficaz, si nos preguntamos cómo limpiar el horno incrustado desde hace años,

Otro compuesto perfecto para limpiar el horno eléctrico es el compuesto por bicarbonato de sodio, vinagre y agua. El truco para una limpieza perfecta es llenar un recipiente de horno con este líquido, y ponerlo literalmente a cocer durante un rato. La temperatura óptima que hay que poner en este caso es de 100º: una hora será más que suficiente para que la suciedad y la grasa más resistentes se desprendan de las paredes del horno sin ningún esfuerzo.

2.Vinagre

El vinagre es un potente desengrasante, a menudo preferido a los productos químicos sobre todo en la cocina: desengrasa, higieniza en profundidad y ayuda -además de limpiar- a evitar la formación de malos olores.

Es útil si se utiliza junto con el bicarbonato, pero también solo, diluido en agua. Para limpiar a fondo un horno con incrustaciones, basta con encenderlo a 120° C, y poner un recipiente con la solución de agua y vinagre durante unos quince minutos.

Una vez apagado el horno, pero cuando aún no se ha enfriado del todo, la suciedad y la grasa más resistentes serán muy fáciles de eliminar, con la ayuda de un simple paño húmedo.

Este tipo de limpieza es especialmente útil si se han formado malos olores en el interior del aparato con el paso del tiempo.

El vinagre también es excelente en combinación con la sal gruesa: una vez que haya terminado de desengrasar las paredes con el baño de vinagre blanco, puede limpiarlas con un paño y sal gruesa. Este paso será muy útil para raspar la suciedad más persistente, y no hay peligro de rayar las superficies.

3. Limón

El limón -incluso más que el vinagre- es uno de los productos más útiles para combatir los malos olores, tanto en el frigorífico como en el horno eléctrico.

Tanto si el horno está ventilado como si no, tarde o temprano se formarán olores desagradables debido a la cocción de los alimentos, sobre todo los grasos como la carne. Si su horno desprende olores desagradables, o huele a quemado, pruebe a limpiarlo con limón.

Basta con exprimir el zumo de tres limones en un recipiente lleno de agua.Una vez precalentado el horno a unos 100°, introduzca el recipiente: los vapores de la mezcla de agua y limón liberarán las paredes del horno de incrustaciones, y su aparato desprenderá un agradable aroma a limón.

Para completar la limpieza, basta con retirar la suciedad reblandecida con una esponja húmeda.

El limón también puede servir para desengrasar y limpiar a fondo las paredes del horno: corta un limón por la mitad, utiliza las dos caras como esponjas y pasa un trapo por las superficies lisas.

Algunos trucos más

Si ni siquiera los métodos propuestos han surtido el efecto deseado, debido a una suciedad persistente que lleva años ahí, hay algunos trucos que te ayudarán a limpiar el horno incluso en los casos más difíciles.

La espátula que utilizamos para descongelar el parabrisas por la mañana, por ejemplo, es una gran ayuda para la limpieza de las paredes: nos permite, de hecho, adhiriéndose perfectamente a las superficies lisas, limpiar incluso las incrustaciones más finas. Luego será suficiente para lavar todo con una esponja o un paño.

¿Cómo limpiar el horno incrustado durante años, de una manera más rápida que la propuesta a base de bicarbonato? Para disolver las manchas de quemado, que a menudo se forman en la bandeja de goteo (la bandeja prevista en hornos y panaderías), la coca cola es excelente. Su alta corrosividad, si se deja actuar durante unos minutos, alcanza incluso las quemaduras más rebeldes y limpia las superficies metálicas a la perfección. Para obtener los mejores resultados, se recomienda calentar la coca cola, como se sugiere anteriormente para el bicarbonato de sodio, el vinagre y el limón.

Puede ser útil saber que estos métodos -ideales para la limpieza de hornos eléctricos y ventilados- también son adecuados para los hornos de microondas: se debe calentar una solución de bicarbonato, vinagre y limón durante unos dos minutos en el horno, y una vez terminado el ciclo, se pueden limpiar las paredes del horno de microondas con un paño húmedo, preferiblemente de microfibra. Lo único que hay que tener cuidado es con la retirada de la placa de vidrio del horno, que se debe limpiar por separado con un simple detergente para platos.

¿Por qué remedios naturales en la cocina?

Hemos visto cómo limpiar el horno de forma natural, pero por supuesto también existen productos específicos para la limpieza de hornos y parrillas.

No obstante, siempre es conveniente tener cuidado con el uso de productos químicos para limpiar los utensilios que utilizamos para cocinar: especialmente a altas temperaturas, algunos componentes químicos pueden reintroducirse en el ambiente y acabar en nuestros alimentos.

Hemos comprobado que es posible limpiar sin esfuerzo un horno incrustado desde hace años utilizando exclusivamente productos naturales de uso habitual en la cocina, que además son muy económicos y fáciles de encontrar.

Además, para estar seguros de que no han quedado residuos peligrosos, basta con lavar la superficie aclarándola.

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