¿Cómo limpiar la placa de la plancha? ¡8 métodos más eficaces!

La plancha no es ciertamente uno de los pequeños electrodomésticos más queridos por las nuevas generaciones.

Cada vez más a menudo evitamos planchar la ropa, y tendemos a utilizar la plancha sólo para algunas prendas para las que es inevitable, como las camisas y los uniformes de trabajo.

Tanto si no la usas mucho, como si la utilizas casi a diario, es bueno saber que un buen mantenimiento es esencial para el correcto funcionamiento de la herramienta; en concreto es importante limpiar la placa de la plancha, la parte que entra en contacto con tu ropa durante el planchado.

Veamos cómo limpiar la plancha y por qué es importante hacerlo regularmente.

¿Por qué limpiar la plancha?

Un buen mantenimiento rutinario es la base del correcto funcionamiento de casi todos los electrodomésticos que utilizamos con cierta frecuencia. En el caso de la plancha, el depósito y la placa metálica que «plancha» físicamente nuestros tejidos deben limpiarse con cierta regularidad, independientemente del modelo de plancha que se utilice.

La suela es -de todos los componentes de la plancha- el que más fácilmente se ensucia, y el que con más frecuencia provoca daños en la ropa que planchamos debido a un mal mantenimiento. Ya sea de acero, de teflón, de cerámica o de aluminio, no hay que descuidar la suela.

Siempre que nos encontremos planchando inserciones de plástico, brillos o estampados en nuestra ropa es posible que se acumulen manchas, quemaduras y sedimentos de materia pegajosa o quemada en nuestra plancha. El uso de agua dura, no destilada, también aumenta las posibilidades de que la base de nuestra plancha esté incrustada de cal o quemada.

Los residuos que quedan debajo de la plancha pueden llegar a ser extremadamente perjudiciales: con el calor, de hecho, toda la suciedad acumulada debajo de una plancha incrustada o quemada puede volver a transferirse al tejido recién lavado que vamos a planchar.

Si la plancha no se desliza bien sobre el tejido, o peor aún, deja halos o rayas a su paso, es absolutamente necesario proceder a la limpieza de la suela. Afortunadamente, se trata de un procedimiento bastante sencillo y rápido, para el que existen muchos remedios naturales y baratos.

¿Cómo limpiar la plancha, entonces? Veamos en unos pocos pasos cuáles son los métodos más populares para conseguir un resultado perfecto.

El vinagre, un gran aliado para la limpieza del hogar

Las cualidades del vinagre de vino blanco son conocidas desde la antigüedad. Especialmente cuando se trata de la limpieza, tanto en la cocina como en la lavadora, utilizado para eliminar incrustaciones así como para pulir superficies de acero o metal, el vinagre resulta ser uno de los aliados más valiosos para la limpieza del hogar.

Si la parte inferior de su plancha no es de acero, sino de teflón o cerámica, el vinagre seguirá cumpliendo su función muy bien, siempre que no utilice herramientas que puedan rayar las superficies.

Veamos cómo limpiar la plancha con vinagre:

  • Solución de vinagre y sal: calienta un poco de vinagre de vino blanco en una cacerola pequeña y, una vez apagado el fuego, añade un poco de sal gruesa, que se disolverá creando una solución óptima para eliminar las quemaduras.
  • corcho: si quiere optar por una solución extremadamente rápida, puede utilizar vinagre puro: basta con empapar un corcho en vinagre y pasarlo por la superficie a tratar, mejor si está caliente.
  • Sea cual sea el método que prefieras utilizar, nunca debes olvidar un paso fundamental: después de tratar la superficie con el producto que hayas elegido, enciende la plancha, llena el depósito con agua, o vinagre si la cal es resistente, y deja que se «ventile» sobre un paño. Al hacerlo, las impurezas que queden en los agujeros de la suela se transferirán al paño y así se eliminarán.

    El último paso, al limpiar la plancha, es pasar un hisopo de algodón seco por todos los agujeros, para eliminar hasta los residuos más pequeños.

    Bicarbonato de sodio para eliminar olores

    Siguiendo con los remedios de la abuela, debes saber que el bicarbonato de sodio también es útil para limpiar la plancha.

    • Pasta de bicarbonato de sodio: combinando agua y bicarbonato de sodio a partes iguales se obtiene una solución granulada, excelente para limpiar y desincrustar hasta las quemaduras más rebeldes. Preparar la pasta, y con una espátula (una cucharilla, un trozo de madera, un palillo del restaurante chino, etc.) espolvorear la superficie de la placa, en frío.

    Dejar la solución durante unos minutos, y proceder a la eliminación: el habitual paño suave humedecido estará bien. Si utilizas la pasta de bicarbonato, es absolutamente recomendable no saltarse el paso por el que con la ayuda de un bastoncillo de algodón húmedo irás limpiando cada agujero.

    • Bicarbonato de sodio y limón: el zumo de limón es un excelente desengrasante natural, que junto con el bicarbonato de sodio adquiere también un poder desincrustante, excelente para higienizar las superficies metálicas. Para limpiar la parte metálica de la plancha, puedes añadir una cucharada de bicarbonato de sodio al zumo de limón, y utilizar la solución para limpiarla, frotando la superficie con una esponja áspera. Luego bastará con eliminar los residuos con el uso de un paño suave y húmedo.

    La gran ventaja del bicarbonato, a la hora de limpiar tanto el frigorífico como la parte metálica que hay debajo de la plancha, es que no sólo limpia las manchas e incrustaciones, sino que también elimina por completo los malos olores producidos por las quemaduras o el exceso de cal en el depósito y, por tanto, en el vapor que utilizamos para planchar.

    Otros métodos naturales para limpiar la suela de la plancha

    Hemos visto cómo limpiar la suela de la plancha con dos de los productos naturales más famosos, en cuanto a tareas domésticas, como son el vinagre y el bicarbonato.

    • La cera de las velas parece haber demostrado ser una excelente solución para limpiar la parte inferior de la plancha, sobre todo si no hay manchas o quemaduras especialmente resistentes.Basta con verter la cera caliente de una vela encendida sobre la superficie fría de la plancha, esperar a que se seque y retirarla con papel. Evidentemente, no hay que utilizar espátulas, objetos metálicos o puntiagudos, para no arriesgarse a rayar la superficie que entrará en contacto con nuestra ropa favorita.

    Desventajas:

    • La pasta de dientes es otro producto de uso común que puede utilizarse con el mismo fin: la cantidad de una moneda, frotada con un paño sobre la plancha, puede eliminar hasta los residuos más resistentes de la superficie.

    Desventajas:

    • El jabón de cocina también parece ser una buena alternativa a productos más agresivos como los detergentes específicos para planchas, que suelen ser corrosivos. Evidentemente, es importante utilizar una solución mucho más diluida que la que utilizamos para lavar la vajilla, ¡o corremos el riesgo de encontrarnos sumergidos por las burbujas de jabón a la primera de cambio! En cuanto a los procedimientos ya descritos, basta con frotar la solución con una esponja rugosa -siempre que no sea metálica- sobre las piezas a limpiar, y luego proceder al aclarado con el paño suave y húmedo habitual.
    • La sal fina puede utilizarse en cambio para hacer una especie de tratamiento de fregado a las superficies metálicas de la plancha, útil en particular en el caso de residuos de tejido quemado: recoger un poco con la ayuda de una esponja húmeda y pasarla así, en seco, sobre la superficie. No será necesario ni siquiera aclarar.

    Últimos pasos para un planchado óptimo

    Hemos visto cómo limpiar la suela de la plancha con la ayuda de productos que todo el mundo suele tener en casa: el vinagre, el bicarbonato, el limón y el jabón de cocina son remedios muy baratos y fáciles de encontrar.

    No tenemos más excusas: nuestra plancha debe conservarse en buen estado y someterse a un mantenimiento ordinario que debe repetirse al menos una vez a la semana, en caso de uso diario del aparato.

    Además de la suela, también hay que limpiar el depósito de la plancha: basta con añadir vinagre, o una solución de agua y vinagre, en lugar de agua destilada, y dejar que salga todo el vapor. Así, los residuos del interior de la herramienta serán expulsados por el chorro de aire caliente.

    También es una buena regla recordar que todas las operaciones de limpieza deben realizarse con la plancha apagada y desenchufada.

    Si sólo utiliza su plancha de vez en cuando, es importante recordar que nunca debe guardarla con el depósito todavía lleno de agua.Cuando haya terminado de planchar, deje salir todo el agua residual dejando que salga el vapor.¡El agua estancada corre el riesgo de crear más cal!

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