¿Cómo limpiar y pulir la plata ennegrecida y oxidada? Los 10 métodos más eficaces

La plata es un material maravilloso, capaz de enriquecer una mesa puesta, amueblar, dar luz de forma natural a los rincones que adornamos con joyas y baratijas. Sin embargo, como todos sabemos, tiende a ennegrecerse y a perder su brillo con mucha facilidad.

El proceso que lleva a la pérdida de brillo del metal se denomina oxidación, y se produce principalmente en contacto con el aire y otros agentes atmosféricos y ambientales.

El contacto con el sudor, un ambiente demasiado cálido o húmedo, el alcohol, los perfumes sulfurosos y las lacas tienden a arruinar nuestros objetos preciosos, que con el tiempo se vuelven oscuros y opacos.

Así que vamos a ver cómo limpiar la plata ennegrecida: hay muchos métodos disponibles, vamos a discutir aquí los que se sabe que son más eficaces, y los que nunca esperaríamos leer en una guía sobre cómo limpiar la plata.

Vinagre, bicarbonato de sodio y papel de aluminio

Ya lo sabemos: el vinagre y el bicarbonato de sodio son inevitables en todos los hogares, sobre todo cuando se trata de limpiar o eliminar las manchas. Veamos rápidamente cómo pulir la plata con la ayuda de estos productos.

  • Vinagre Cuando hablamos de vinagre, casi siempre hablamos de vinagre de vino blanco: éste, a diferencia del vinagre de manzana, contiene ácido acético, el agente natural que destruye la grasa y la suciedad cuando se utiliza para la limpieza.

Para limpiar la cubertería de plata con vinagre, necesitarás una olla pequeña, agua, un recipiente, papel de aluminio y sal gema.Forra el recipiente con papel de aluminio, y pon la sal gema en él.

Justo encima de la sal, coloca los objetos que necesitas pulir.

  • El bicarbonato de sodio es la base de la mayoría de los productos químicos comerciales para la limpieza de la plata, pero también puede utilizarse en su estado natural. Al igual que en el procedimiento anterior, necesitarás un recipiente adecuado para los objetos que pretendes limpiar y una lámina de papel de aluminio para cubrirlo.

Una vez forrado el recipiente, llénalo de agua caliente, a la que añadirás unas cucharadas de bicarbonato y sal.

Tal vez te preguntes por qué es necesario utilizar el papel de aluminio. La respuesta es sencilla: esas partes que ves ennegrecidas no son más que transformaciones del metal en una sal compuesta de plata y azufre, que se llama sulfuro de plata.

  • El aluminio -presente en la superficie de la lámina- reacciona químicamente con la plata: mientras que el aluminio se oxida produciendo sales, el sulfuro de plata presenta el proceso contrario, reduciéndose a plata metálica, es decir, a ese metal visiblemente brillante y reluciente cuyo aspecto y encanto todos conocemos bien.

¡Utiliza lo que tienes en tu despensa!

Existen métodos realmente impensables para limpiar y abrillantar la cubertería de plata en casa: como metal, y por tanto elemento químico puro (Ag es su fórmula en la tabla periódica de los elementos), la plata reacciona con una cantidad de agentes químicos y reactivos significativamente mayor que las moléculas complejas como las que se encuentran, por ejemplo, en los objetos de plástico.

Así ocurre que se pueden limpiar los cubiertos de plata, así como un anillo bruñido o amarilleado por el tiempo o una pulsera étnica especialmente oxidada utilizando productos que solemos tener en la despensa de la cocina.

  • Agua de cocción de la patata: al igual que el aluminio, el almidón es un excelente reactivo para el sulfuro de plata; esto significa que transforma químicamente la parte ennegrecida del metal, devolviéndole su esplendor original.

Hierve una patata grande; filtra el agua de la cocción con un paño de algodón y, sin dejar que se enfríe, sumerge tus objetos preciosos en ella. Al cabo de media hora tus cubiertos estarán como nuevos, de forma totalmente natural.

  • El ketchup es una de las salsas más utilizadas: la presencia de tomate y vinagre lo convierten en un alimento especialmente ácido, y dicha acidez es extremadamente útil en las operaciones de eliminación de manchas.

¿Cómo pulir la plata oxidada, negra o amarillenta, con salsa de ketchup? Simplemente, utilícela como cualquier producto específico para la limpieza de la platería.

Aplícalo sobre el objeto a tratar, déjalo actuar unos minutos… y tendrás un resultado realmente inesperado.

La solución está en la nevera

Después de ver cómo limpiar la plata con productos que seguramente tenemos en nuestra despensa, pasemos a productos que encontramos directamente en la nevera de casa.

  • La coca-cola, al igual que el ketchup, es conocida por su alta acidez. Contiene una concentración muy alta de ácido fosfórico (unos 325 mg/l), lo que lo hace mucho más ácido que el vinagre.

La presencia de ácido fosfórico lo convierte en un producto ideal para desincrustar y pulir metales.

Sumerja su cubertería de plata en Coca-Cola, espere toda la noche y aclárela a fondo.Obviamente, el alto poder corrosivo de la bebida no es compatible con la presencia de piedras preciosas o de una elaboración especialmente fina y delicada.

  • La cerveza puede ser igual de útil, y menos agresiva que la coca-cola; el procedimiento es el mismo, pero también se puede extender a los objetos preciosos, ya que la cerveza es mucho más delicada que la cola.

Desventajas:

  • El limón, sobre todo si se mezcla con una o dos cucharaditas de bicarbonato de sodio, es otro excelente aliado para limpiar los cubiertos. Moje un paño de algodón con la solución de limón y bicarbonato, y frote la cubertería bruñida. verá desde los primeros pasos una sustancia verde que se desprende del objeto: es la parte oxidada, el azufre, que se elimina de la superficie.

La coca-cola y la cerveza son ideales para pulir un objeto especialmente oxidado y ennegrecido, pero necesitan al menos una noche para dar los efectos deseados.El uso del limón es mucho más rápido y presenta menos riesgo para las partes más delicadas de nuestras joyas de plata.

Tiza y pasta de dientes

Hemos visto cómo pulir la plata ennegrecida con lo que tenemos en casa, en la despensa o en el frigorífico.Todavía hay dos métodos especialmente conocidos para limpiar los cubiertos.

  • La pasta de dientes es una de las soluciones más populares para pulir la plata, especialmente cuando se trata de objetos muy pequeños como anillos, pulseras y joyas diversas.¿Cómo limpiar la plata con pasta de dientes?
  • Es muy sencillo: con la ayuda de un paño o toalla de papel, siempre que no sea áspero, pasa una cantidad muy pequeña de pasta de dientes sobre las partes ennegrecidas de los objetos a tratar, de forma que las cubra. Verás una clara mejoría desde el primer paso.

    Si lo prefieres, puedes utilizar un cepillo de dientes para fregar las superficies.

    • El amoníaco, que a menudo tenemos en casa para tratar las picaduras de insectos en verano, también funciona muy bien como pulidor de plata. Basta con pasar una esponja empapada en agua y amoníaco sobre los objetos para que la plata más maltratada vuelva a brillar.

    Algunos consejos más

    La plata, lo sabemos, es muy delicada. Si quiere evitar limpiarla a menudo o tener que recurrir a una limpieza profesional (que se realiza en una secadora, idéntica a la que utilizan los carroceros), es una buena idea tratar sus joyas de plata con cuidado.

    Algunos factores son especialmente perjudiciales para la plata:

    • el azufre, responsable directo de la oxidación del metal: por ello es bueno no llevarla en balnearios o cerca de aguas sulfurosas;
    • la laca y los productos cosméticos: es bueno llevar nuestra pulsera de plata sólo después del maquillaje y la aplicación de productos capilares;
    • el aire salobre: es una pena, pero nuestras joyas de plata temen el aire del mar; por lo tanto, será preferible optar por otras joyas;
    • sudor: sería bueno no exponer el metal al sudor en general, al menos es bueno limitar el contacto directo lo más posible.

    Incluso la fruta podrida y los tallos de las flores, curiosamente, tienen efectos deletéreos sobre el brillo del metal.

    La tiza, en cambio, puede ayudar mucho en el mantenimiento de los cubiertos: una tiza de pizarra, colocada en el cajón donde los guardas, absorberá el exceso de humedad, frenando el proceso de oxidación y, por tanto, la necesidad de limpiar los cubiertos con demasiada frecuencia.

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