¿Cómo utilizar el cepillo para la limpieza facial?

Los cepillos de limpieza facial llevan ya unos cuantos años en el mercado y, sin embargo, parecen estar siempre en la cúspide de su éxito, sin interrupción.

Cada vez son más las mujeres que deciden confiar su rutina de belleza diaria a este tipo de herramientas.

Además de limpiar en profundidad la piel y los poros, permite una mayor absorción de limpiadores y productos cosméticos, estimula la microcirculación y ayuda a relajar los músculos faciales como lo haría un masaje manual.

Si nunca has probado un cepillo para el cuidado facial, hazte a la idea: si tiene tanto éxito -se confirma como la herramienta más utilizada por las mujeres para el cuidado diario de la piel- es también porque combina muchas funciones útiles en un solo movimiento.

Veamos cómo funciona el cepillo de limpieza facial y cómo utilizarlo, y qué errores no cometer.

Primer paso: cada piel necesita su propio accesorio

Existen muchos tipos de dispositivos de limpieza facial en el mercado: pueden ser de silicona o de plástico duro, y casi todos ellos permiten seleccionar la velocidad y el tipo de cepillo que se aplica al dispositivo.

La acción del cepillo es mucho más profunda de lo que estamos acostumbrados con el simple paso de un limpiador por la cara, por lo que la elección de los accesorios, la intensidad del tratamiento y la velocidad del movimiento pueden afectar en gran medida al resultado.

Como con cualquier producto para el cuidado de la piel, la primera pregunta que hay que hacerse es el tipo de piel que se va a tratar.Veamos cómo utilizar el cepillo para la limpieza facial según el tipo de piel que se tenga.

  • Pieles normales o mixtas: el cepillo se puede utilizar todos los días, idealmente antes de acostarse; se pueden elegir cerdas de suavidad normal, no teniendo nuestra piel necesidades particulares;
  • Pieles sensibles: si su piel es particularmente seca, o tan delicada que tiende a la irritación, será bueno elegir cabezales de cerdas suaves, que tienen una acción mucho más delicada sobre la epidermis;
  • Pieles grasas: en caso de pieles grasas, las cerdas suaves normales serán buenas en todo el rostro; se recomienda en estos casos proceder a una limpieza más profunda, utilizando el cepillo especial para la limpieza de los poros, al menos una vez al mes.

Una vez que hayas seleccionado el cabezal de cepillado adecuado para tu rutina diaria de cuidado de la piel, echemos un vistazo a otros accesorios imprescindibles para un cuidado óptimo de la piel.

  • Cabezal de limpieza profunda: recién mencionado, este cabezal permite una limpieza muy profunda de los poros; como actúa en profundidad, no debe utilizarse diariamente, sino como máximo una vez al mes;
  • Cepillo exfoliante: suele ser el accesorio eléctrico estrella de los cepillos para la limpieza facial; permite eliminar las células muertas y regenerar la piel; como su acción es bastante enérgica, es bueno utilizarlo como máximo una vez a la semana;
  • Esponja para la aplicación de cosméticos: Muy utilizada es también la esponja que permite extender uniformemente la crema, los sueros y los productos de belleza sobre el rostro;
  • Cabezal de masaje: está presente en la mayoría de los productos del mercado; permite masajear y relajar la piel del rostro con pequeños movimientos circulares transmitidos por cabezales redondos.

Una vez definido el tipo de cepillo adecuado para nuestra piel, y el tipo de tratamiento facial a realizar, vamos a ver cómo utilizar el cepillo para la limpieza facial.

¿Cómo utilizar el cepillo?

Si tiene en sus manos un flamante cepillo de limpieza facial que nunca ha imaginado utilizar, sin duda le serán útiles las instrucciones sobre cómo utilizar la máquina de la mejor manera posible, para obtener los mejores resultados y no arriesgarse a cometer ningún error.

Aunque pueda parecer extraño utilizar una máquina eléctrica en la cara, el uso del cepillo es extremadamente sencillo y cómodo.¿Cómo utilizarlo, entonces?

  • Desmaquillar: el cepillo para la limpieza facial no debe utilizarse para desmaquillar, sino que debe usarse siempre y sólo sobre la piel bien limpia.
  • Mojar la cara y el cepillo: el cepillo no debe utilizarse nunca en seco; tanto la piel como el cabezal del cepillo deben estar bien humedecidos para evitar la irritación de la piel;
  • Aplicar el limpiador: el limpiador que suele utilizar para la limpieza facial nocturna también estará bien en asociación con el cepillo; es importante evitar los limpiadores granulados o exfoliantes, prefiriendo productos líquidos o mejor espumosos, ya que el efecto exfoliante en asociación con el cepillo de limpieza facial podría resultar en un tratamiento demasiado agresivo. En cuanto a la aplicación del limpiador, hay quienes sugieren aplicarlo directamente sobre el cabezal del cepillo y quienes recomiendan aplicarlo sobre el rostro. Independientemente de las opiniones, la mejor disposición dependerá principalmente de la calidad y el tipo de cepillo y cabezal utilizado.
  • Colocar el cabezal del cepillo sobre el rostro y activar el dispositivo: con pequeños movimientos circulares y sin ejercer presión, dejar que el cabezal del cepillo se deslice por toda la zona del rostro, prestando atención a las áreas más sujetas a impurezas como la zona T, sin olvidar el cuello y el escote;
  • Aclarar cuidadosamente las zonas tratadas: al final del breve tratamiento, es importante aclarar el rostro con agua tibia y pasar suavemente una toalla bien limpia. En el caso de las pieles grasas, es conveniente seguir el lavado con agua tibia con un aclarado con agua más fría, lo que ayudará a cerrar los poros después del tratamiento.

¿Cuánto dura el tratamiento con el cepillo? ¿Cuánto tiempo debo usarlo?

Es importante no sobrepasar nunca los 60 segundos de tratamiento, hasta el punto de que muchos cepillos del mercado tienen una función específica que hace que se apaguen automáticamente después de un minuto desde el encendido de la máquina.

El tiempo ideal de uso es precisamente 60 segundos; es importante no sobrepasar este tiempo con los cepillos giratorios, ya que podrían sensibilizar y eventualmente irritar la piel.

Sin embargo, siempre puedes calibrar el uso según tus necesidades, por ejemplo dedicando más tiempo a la zona T o a las mejillas.

¡Errores que no hay que cometer!

Nuestro nuevo aliado de belleza, como hemos visto, es una herramienta muy versátil y fácil de usar, tanto en su versión eléctrica como manual. Sin embargo, hay que prestar atención a algunos detalles que pueden marcar la diferencia entre una piel perfecta y una irritada por el paso del cepillo.

Veamos a continuación cuáles son los errores que no debemos cometer cara a cara con nuestro cepillo de limpieza facial:

  • utilizar muy poco detergente: Sobre todo si se trata de un cepillo nuevo, abundar con jabón o cremas ayudará a ablandar las cerdas y asegurar una experiencia suave en la piel;
  • mojar las cerdas muy poco: Al igual que con el limpiador, es importante no escatimar en las cantidades de agua; además de suavizar el efecto de las cerdas sobre la piel, un buen porcentaje de humedad es útil en el proceso de limpieza de la piel;
  • aplicar demasiada presión: dañará las cerdas, haciendo que se desgasten antes de tiempo, y la piel puede salir irritada;
  • empezar el tratamiento diario y dejarlo de golpe: la piel tendrá que acostumbrarse a este nuevo método de limpieza que actúa en superficie y en profundidad, por lo que en los primeros días es posible que aparezcan acné o granos aislados; no te preocupes por ello y no dejes de usar el cepillo de golpe.

Otro error que no se debe cometer con los cepillos de limpieza facial es no realizar un mantenimiento constante de la herramienta: el cepillo debe limpiarse a fondo después de cada uso, e incluso las partes de plástico duro alejadas de las cerdas deben estar siempre limpias y ordenadas.

¿Cuándo utilizarlo?

Hemos visto con detalle cómo utilizar el cepillo para la limpieza facial, pero ¿cómo funciona? Es sencillo: con rápidos movimientos circulares, el cepillo raspa la superficie de la epidermis, eliminando las células muertas y las impurezas y reactivando la microcirculación.

Para estimular el drenaje linfático, con efecto reafirmante y antiarrugas, será bueno realizar movimientos de abajo hacia arriba.

En cualquier caso, al tratarse de una operación bastante invasiva para la piel, pueden producirse reacciones de hipersensibilización en el primer uso, como la aparición de acné o la rotura de algunos capilares superficiales.

Si ocurre algo así, no te asustes: es perfectamente normal que una piel delicada pueda reaccionar a una acción tan profunda; someter la piel a un tratamiento de este tipo por primera vez puede cambiar su equilibrio durante unos días, sacando a la luz toxinas e impurezas… ¡que desaparecerán en muy poco tiempo!

Si tiene una piel especialmente delicada, en cualquier caso, intente utilizar el cepillo de limpieza facial no más de un par de veces a la semana: su rostro puede necesitar mantener intacta la capa protectora de la piel, que a la larga puede verse adelgazada por el uso constante y diario del mecanismo de limpieza giratorio.

Si tienes una piel normal o poco propensa a las irritaciones y rojeces, el consejo más habitual es utilizar el cepillo de limpieza facial todas las noches antes de acostarte. Además de garantizar una limpieza impecable, es una buena forma de permitir que la crema de noche penetre y actúe más profundamente.

¿Y el mantenimiento?

¿Cómo puedo mantener mi cepillo de limpieza facial en óptimas condiciones durante más tiempo? ¿Hay que cambiar las cerdas? ¿Con qué frecuencia? Pues bien, generalmente los fabricantes dan indicaciones muy detalladas sobre el correcto mantenimiento del instrumento. En cualquier caso, independientemente de la frecuencia de uso, será bueno cambiar tout court los cabezales que se utilicen cada tres meses aproximadamente.

El cepillo se puede lavar con agua fría después de cada uso, y añadiendo una gota de champú neutro suave al menos una vez al mes.

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