¿Cuál es la temperatura ideal (recomendada) del frigorífico? ¿Cómo adaptarse en verano?

El frigorífico es un electrodoméstico indispensable en la vida cotidiana, presente en todos los hogares y en constante uso, pero a menudo incomprendido.

Para garantizar su correcto funcionamiento, es fundamental utilizarlo con cuidado y realizar un mantenimiento rutinario constante.

Una de las preguntas que podemos hacernos es: ¿cuál es la temperatura ideal del frigorífico?

Veamos algunas indicaciones importantes para la correcta conservación de los alimentos.

La función de la temperatura en el frigorífico

La correcta ración de frío del frigorífico es el factor que marca la diferencia entre una correcta conservación de los alimentos y un uso parcial, cuando no perjudicial, del aparato y de su potencia frigorífica.

Es fácil ver por qué: si tenemos un frigorífico es precisamente para poder mantener los alimentos a unas determinadas temperaturas que permitan su conservación y favorezcan su preservación a largo plazo.

La temperatura generalmente recomendada para la correcta conservación de la mayoría de los alimentos se sitúa entre los 4 y los 6 grados centígrados.

Es mejor no bajar de los 4 °C, ya que se corre el riesgo de congelar los alimentos, con la consiguiente pérdida de frescura y, a menudo, con cambios considerables en su consistencia.

No ponga nunca el termostato a más de 6/7 °C: por encima de esta barrera de refrigeración, de hecho, los alimentos pueden producir microbios y otras sustancias nocivas para el ser humano.

No subestime los peligros que se arrastran cuando un frigorífico funciona mal: más del 90% de los accidentes alimentarios, especialmente las infecciones, no dependen de errores en las fases industriales y de almacenamiento, sino de una manipulación y conservación incorrectas.

La temperatura ideal depende del tipo de alimento

En primer lugar, vamos a disipar una creencia que, afortunadamente, está en vías de disolución: no existe la temperatura adecuada para conservar de forma óptima todos los alimentos en el frigorífico.

Cada alimento tiene su propia especificidad, y no es casualidad que el frigorífico esté dividido en zonas claramente definidas. Por lo tanto, veamos la temperatura recomendada para el frigorífico, en función de las zonas.

  • Los estantes centrales son adecuados para todos los alimentos que necesitan ser almacenados a temperaturas moderadamente frías, alrededor de 4-5 grados centígrados: huevos, carnes frías, productos lácteos, alimentos cocinados como salsas y postres están bien colocados en esta zona.

Desventajas:

  • El cajón inferior del frigorífico suele utilizarse para las verduras, que requieren una temperatura ligeramente superior, en torno a los 6-7 grados centígrados.

Desventajas:

  • La parte superior del frigorífico es la que puede desarrollar y mantener temperaturas más bajas: por lo tanto, es adecuada para almacenar carne y pescado, que normalmente deben mantenerse entre 0 °C y 1 °C.

Desventajas:

  • Los paneles laterales son las partes menos frigoríficas del aparato: son adecuados para almacenar mantequilla, salsas y bebidas que no requieren temperaturas muy bajas.

Las temperaturas diferenciadas sólo pueden establecerse si se dispone de un aparato reciente que permita regularlas individualmente, pero no se preocupe: todos los frigoríficos del mercado, incluso los más antiguos, están diseñados para que las zonas descritas desarrollen temperaturas considerablemente diferentes.

Lo único que hay que hacer en ese caso es poner el termostato a unos 5-6 grados centígrados.

Un termostato, varios termostatos

Como acabamos de mencionar, hay dos escenarios posibles cuando nos encontramos con la pregunta de cuál es la temperatura ideal del frigorífico: podemos estar ante un aparato de última generación con pantalla LCD y termostatos separados, o ante un frigorífico con sólo un termostato giratorio situado en su interior.

  • Frigorífico con un solo termostato: si tenemos un frigorífico no demasiado avanzado tecnológicamente, en su interior habrá una pequeña rueda numerada que es el termostato.

Con un aparato de este tipo, será difícil conocer las temperaturas internas exactas, a menos que se disponga de un termómetro láser.

Existen, sin embargo, niveles preestablecidos, normalmente indicados en el libro de instrucciones, que nos permiten ajustar las temperaturas de forma que, si no son óptimas, sean al menos suficientemente adecuadas para garantizar una buena conservación de los alimentos.

En estos casos, el consejo es fijar un parámetro medio, que se puede adivinar fácilmente por la numeración de la rueda del termostato (si hay cifras entre 0 y 6, la temperatura media corresponde al valor 3, etc.).

La única solución, si tiene un único termostato, es encontrar un compromiso adecuado para todos los alimentos del frigorífico, de manera que no se congelen ni corran el riesgo de superar los 7 grados.

  • Frigorífico con termostatos separados: en este caso, ajustar la temperatura ideal del frigorífico será mucho más fácil. Este tipo de aparato dispone de termómetros internos que miden las temperaturas exactas y de displays externos, lo que permite ajustar la temperatura ideal de refrigeración en cada zona del frigorífico de forma casi perfecta.

Basta con seleccionar la temperatura deseada para cada zona en los displays externos, según las indicaciones dadas anteriormente sobre la temperatura recomendada para el frigorífico en función de los alimentos almacenados.

¿Cómo ajustar la temperatura en verano?

Hemos visto la temperatura recomendada para el frigorífico en general, en función de las zonas internas del aparato y de los alimentos que se van a almacenar en cada zona.Pero, ¿cómo debemos ajustar en caso de temperaturas muy frías o, peor aún, muy calientes? ¿Cómo debemos ajustar en verano, por ejemplo?

¿Influye el clima en la funcionalidad de nuestro frigorífico?

Por ejemplo, hay que evitar sobrecargarlo para evitar que el ambiente se caliente demasiado; demasiados alimentos metidos en el frigorífico suponen temperaturas desiguales y, sobre todo, un aumento general de la temperatura interna.

Abrir las puertas con demasiada frecuencia también provoca un aumento de la temperatura general, lo que compromete la conservación de los alimentos.

También es importante evitar introducir los alimentos en el compartimento refrigerado cuando todavía están calientes.

Una vez que haya tenido en cuenta estos factores, puede pasar a ajustar el grado de refrigeración correcto según la temporada. En verano, cuando la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior aumenta considerablemente, es aconsejable disminuir la temperatura interior en aproximadamente 1 °C.

El clima del interior del frigorífico está inevitablemente ligado al del entorno.La llegada del verano tiene, por tanto, unas características específicas, pero no es el único factor a tener en cuenta. Si la casa es muy calurosa, o el aparato está situado cerca de estufas y cocinas, será buena idea tener en cuenta este dato fijando una temperatura interna más baja de lo habitual.

No es tanto el cambio de estación, por tanto, como el grado de calor en las zonas que rodean al aparato, lo que afecta a su correcto funcionamiento y eficiencia.

¿Cómo podemos garantizar la máxima eficiencia de nuestro frigorífico?

Si notamos que nuestro frigorífico congela los alimentos o, peor aún, no los enfría lo suficiente, es posible que tengamos problemas de mantenimiento.Lo primero que hay que tener en cuenta en caso de mal funcionamiento es un mantenimiento rutinario insuficiente o incorrecto.

El frigorífico, para garantizar un funcionamiento óptimo, requiere unas sencillas operaciones:

  • debe descongelarse al menos dos veces al año; la presencia de hielo en su interior compromete fuertemente la capacidad de refrigeración del mecanismo;
  • las juntas deben limpiarse con frecuencia, posiblemente una vez a la semana, simplemente con una esponja empapada en agua y vinagre. Si no se cierra correctamente, será imposible mantener una temperatura constante en el interior;
  • debe vaciarse y limpiarse a fondo al menos una vez por temporada: la presencia de residuos de alimentos y suciedad también afecta a la eficiencia del aparato.

Hemos visto cuál es la temperatura ideal del frigorífico, también en base al clima exterior.Para garantizar la correcta conservación de nuestros alimentos, será necesario mantener unos hábitos virtuosos que tengan en cuenta la sensibilidad del aparato.

Fijar la temperatura ideal sin realizar el mantenimiento ordinario, o peor aún, llenar en exceso el frigorífico o meter alimentos calientes, no ayudará a mantener el nivel correcto de refrigeración en el interior.

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