¿Estás pensando en limpiar tu plancha de pelo? He aquí 3 métodos infalibles

Tanto si se trata de una plancha profesional de alta calidad como de una súper barata de bolsillo, los buenos hábitos de mantenimiento de una herramienta tan popular no parecen ser muy conocidos.

¡Casi todas las mujeres admiten no haber limpiado nunca sus planchas! Pero vamos a intentar superar la vergüenza y ver cómo limpiar tus planchas.

¡Una plancha bien mantenida durará mucho tiempo!

El mantenimiento adecuado de tu plancha es importante: no sólo el polvo, sino también los residuos de los productos que utilizas para alisar tu cabello o peinarte se acumularán en las placas de tu plancha.

Para evitar que tu plancha se dañe prematuramente y, peor aún, que arruine tu cabello al rendir por debajo de lo esperado, es muy importante cuidarla.

No importa si es de cerámica, de titanio o de turmalina… es aconsejable limpiar tu plancha de pelo una vez al mes, para garantizar un funcionamiento óptimo de la herramienta.

¿Cómo limpiar tu plancha de pelo? Hemos seleccionado los tres métodos más eficaces, y aquí tienes las instrucciones.

Sea cual sea el método que decidas seguir, es bueno recordar que la limpieza de la plancha debe hacerse generalmente con la plancha apagada y fría, y con el enchufe desenchufado de la toma de corriente.

Recuerde también que debe limpiar todos los componentes sensibles de la placa de cocción, no sólo las placas: los botones, las palancas y las juntas deben mantenerse tan ordenados como las partes metálicas de la placa de cocción.

Método 1: Agua y alcohol

El método más común para limpiar la placa de cocción es, con mucho, el uso de agua y alcohol. Para proceder a este método necesitarás:

  • un paño, preferiblemente de fibra natural;
  • alcohol etílico
  • agua tibia.

Humedezca el paño con agua tibia, y frótela suavemente sobre las placas de la placa de cocción. Una cierta delicadeza será imprescindible sobre todo si tiene una placa de cerámica, cuyas placas son muy delicadas y corren el riesgo de rayarse.

Como último paso, humedezca el mismo paño con alcohol desnaturalizado y limpie suavemente las placas, que quedarán brillantes e higienizadas.

Recuerde que nunca debe verter el alcohol o el agua directamente sobre las placas, sino que debe utilizar siempre un paño suave – a ser posible de microfibra – para el tratamiento de su placa.

Método 2: Bicarbonato y peróxido de hidrógeno

Si eres aficionado a los remedios eternos de la abuela, sabrás que el bicarbonato también es adecuado para limpiar tus planchas. En concreto, si se utiliza en combinación con el peróxido de hidrógeno, crea una pasta limpiadora excelente para nuestro propósito.

Necesitarás:

  • bicarbonato de sodio
  • agua oxigenada
  • una esponja

Mezcla dos cucharadas de bicarbonato de sodio con una cucharadita de agua oxigenada: obtendrás una pasta espesa, que puedes alargar o reducir añadiendo agua oxigenada o más bicarbonato de sodio respectivamente. La mezcla obtenida debe aplicarse sobre las placas de la plancha, y dejarse actuar durante unos 10 minutos.

Una vez transcurrido el tiempo de fraguado, basta con retirar la mezcla con una esponja seca o ligeramente húmeda.

No es necesario aclarar, lo que debe hacerse igualmente con la ayuda de un paño y nunca directamente. Limpiar las planchas con este método es muy fácil, y tus planchas quedarán como nuevas, y perfectamente secas, inmediatamente después de limpiarlas.

Método 3: Relajante

Puede que tengas productos específicos para el cuidado del cabello en tu casa, y quizás pienses en utilizarlos de forma creativa. El siguiente método para limpiar la plancha de pelo no es exactamente ortodoxo, pero da muy buenos resultados.

El Relaxer es un producto en crema que se utiliza para alisar el pelo rizado, pero también puede ser útil para tratar nuestra plancha de pelo, sobre todo si se trata de una plancha de cerámica.

Después de aplicar una capa uniforme de Relaxer en las placas, encender la plancha durante unos 10 minutos. No la toques ni la manipules durante este periodo de calentamiento. Después de 10 minutos, apaga la plancha y deja que se enfríe.

Una vez que las placas se hayan enfriado, sólo tienes que retirar el alisador (¡y la suciedad!) con un paño húmedo como de costumbre.¡Fácil!

¿Por qué limpiar la plancha de pelo?

Todo tipo de espumas, lacas, geles, aceites y productos que utilizamos a diario para la belleza y el peinado del cabello pasan por la plancha.

Además, gracias al calor y al uso de toallas y paños para secar el cabello, la plancha tiende a retener pequeñas cantidades de polvo, que a la larga pueden rayar las placas o comprometer su funcionalidad. Dada la amplia gama de productos que hay en el mercado y la continua evolución tecnológica, cada vez se tiende más a comprar herramientas de buena calidad que duren en el tiempo y no estropeen el cabello.

Una plancha mal cuidada puede estropear el cabello tanto como su uso incorrecto o la utilización de un producto de mala calidad.

Por lo tanto, es conveniente, sobre todo si utilizas esta herramienta de belleza esencial a diario o semidiariamente, que sepas que las planchas de pelo también necesitan un cierto mantenimiento.

Es importante que cuando utilices las planchas de pelo estén perfectamente secas y que no haya granos de suciedad en las placas, que podrían estropear e incluso quemar tu pelo.

Para evitar acumulaciones, sería una buena costumbre pasar un paño húmedo, o ligeramente empapado en alcohol, sobre las placas de la plancha después de cada uso. Pero sabemos que, una vez calentada, la plancha debe dejarse enfriar, por lo que se recomienda la limpieza inmediata de la herramienta por improbable. Cuando la plancha se enfríe probablemente ya estaremos fuera de casa, así que marquemos estos métodos para limpiar la plancha de pelo, ¡y recordemos desempolvarlos al menos una vez al mes!

Nuestra plancha será así siempre rendidora y no correrá el riesgo de estropearse demasiado con el paso del tiempo.

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